jueves, 15 de diciembre de 2011

Está todo perdido.






"prefiero la guerra contigo que el invierno sin ti"
¿En qué momento se apago...?


















La guerra contigo,








El invierno sin ti.

domingo, 27 de noviembre de 2011

No me contamines.

Al menos hasta que no lo necesite


No sé hasta qué punto me haces falta, ni el punto en el que realmente dejas de hacerlo. Pero desearía tener claro el por qué  de todo lo que lleva pasando este tiempo, las cosas parecen ir bien cuando te acomodas en la felicidad, pero la gente no es infinita (o tal vez sí) Ni tampoco los sentimientos, pero yo sé que esto sí lo es, porque el fuego se apaga, cariño...

Pero lo nuestro es veneno.

lunes, 14 de noviembre de 2011

Suena mejor susurrado.

 Me dice una y mil veces que me quiere y que está viviendo un sueño. Repite una y otra vez mi nombre. Pero le he pedido que no diga mi nombre en alto, porque suena mejor susurrado.

martes, 13 de septiembre de 2011

no era de esas.



-¿En que estas pensando?
-En la fiesta del otro día. Estabas tan distante... Y bailabas tanto con aquella chica...
-Eres demasiado celosa, sabes que no me fijaría en nadie que no fueras tu.
-Vi como la besabas. Y como acariciabas su espalda.
-...Pero
-Pero nada. Sabes? Podrias haber tenido todo en la palma de tu mano, o entre tus piernas, y has decidido marcharte con una de esas que no llevan sujetador.

Y, tras aquella pequeña discusion, me marché.
El portazo sonó a sangre. Ella chilló, me quería, y ahora lo se.Ella.

Hoy,cuando la he visto tras esa caja, en un estupido restaurante de comida rapida rodeada de unos estupidos compañeros y un estupido jefe... Me he dado cuenta de lo mucho que la he amado.Ella.

-Buenos días, ¿qué desea?
-Me gustaría tomar... Un café, con chocolate y nata, por favor.
-Si un momento.


Entonces se giró, y pude observar el magnifico cuerpo que aún conservaba. Ella. Me mira, se acerca a mi y me hace la pregunta que yo estaba esperando.
-Perdona, te llamas Marta?

La espero hasta que sale del trabajo. Ella. Me lleva en coche a su casa, mientras conduce fuma un cigarrillo y habla feliz sobre su vida, me cuenta tantas cosas... Y yo solo puedo mirarla.
Cenamos, bebemos, nos reimos.
-No sabes cuanto te he echado en falta. Cada noche te he necesitado a mi lado.
No quiero creerla, pero se que es verdad.
Cometí un error, me dice.
Y sólo de errores se aprende, Marta.

Ella. Más bonita que ninguna. Su sonrisa. Sus ojos. Su cuerpo. Ese lunar en la espalda.

Pero esta mañana he despertado abrazada a su pecho, escuchando su corazón. Me ha besado en el pelo, y he fingido estar dormida.

Creo que nunca se llegó a marchar. Porque ella no es una de esas chicas que no llevan sujetador.












Angie Wallace. ©