Dejar atrás el capullo, dejar de cerrar las puertas.
A veces nos concentramos tanto en el problema que nos olvidamos de la solución.
Tal vez era más fácil reír que girar la cabeza.
Ya no me arrastro ni repto, estoy lista para volar.
domingo, 13 de octubre de 2013
lunes, 26 de agosto de 2013
Hoy.
Cuando la suerte no es suficiente,
cuando todo se desvanece,
y lo aprendido cabe en un cajón,
mientras que los errores rebosan, a pesar de los años, por los ojos.
Cuando el dolor es inevitable,
y lo único que te hace sonreír es el pasado,
cuando ya no quedan ganas,
ni sueños,
ni fuerzas.
Cuando ya nada tiene sentido,
cuando todo sale mal,
a pesar del sudor, de la sangre y las lágrimas.
Cuando no sabes en quién confiar,
cuando no sabes dónde ir,
ni a quién rezar.
Cuando todo se tuerce desafiando tus cálculos,
cuando se desafina la voz por un llanto ahogado,
cuando ya no te quedan fuerzas ni para desafiar por última vez a la suerte,
ni queda sitio para ningún desliz.
Cuando la voz de Johnny Cash cobra fuerza en el altavoz,
y las lágrimas caen sin remedio,
cuando todo lo que amaste se desvanece,
y te fallas a ti mismo por intentan recuperar a aquellos que cambiaron,
cuando no te queda nada,
ni el silencio.
martes, 6 de agosto de 2013
Au revoir.
¿Alguna vez te has dado cuenta de que cuando estamos extasiados de felicidad y cuando estamos hundidos en la máxima tristeza actuamos con los mismos impulsos?
La vida sigue, con sus pros y sus contras, sus malos rollos y sus momentos inolvidables.
No, no ha cambiado nada,
sólo que ahora es todo...
no sé,
mejor.
domingo, 7 de julio de 2013
X, Y
Me limitaré a dar gracias, a recortar los hechos, a subrayar los errores, a seguir siendo una soñadora con los pies en el suelo, a seguir soplando cerillas.
Me limitaré a pasear por donde siempre, a esperar, a reírme de las cosas sin repercusión, a preocuparme por lo que tiene solución y a atormentarme por lo que no la tiene.
Me limitaré a escuchar, a sentarme en los bancos, a hablar de tonterías, a balancearme en la indiferencia, huir de cuerdas flojas y controlar la tensión arterial.
Me limitaré a temer, a la banalidad, a regocijarme en las desgracias ajenas, a envidiar, a aparentar, a envejecer sin crecer lo más mínimo.
Me limitaré a confiar, a tener miedo a pensar.
Me limitaré a limitar mis palabras, mis sueños y mis deseos, mis necesidades y mis taras.
Me limitaré a halagar mis virtudes y quedarme con mis defectos a solas.
Me limitaré a no conocerme, a renegar de quién soy.
Vivir siendo yo misma duele mucho,
yo me limito existir.
Me limitaré a pasear por donde siempre, a esperar, a reírme de las cosas sin repercusión, a preocuparme por lo que tiene solución y a atormentarme por lo que no la tiene.
Me limitaré a escuchar, a sentarme en los bancos, a hablar de tonterías, a balancearme en la indiferencia, huir de cuerdas flojas y controlar la tensión arterial.
Me limitaré a temer, a la banalidad, a regocijarme en las desgracias ajenas, a envidiar, a aparentar, a envejecer sin crecer lo más mínimo.
Me limitaré a confiar, a tener miedo a pensar.
Me limitaré a limitar mis palabras, mis sueños y mis deseos, mis necesidades y mis taras.
Me limitaré a halagar mis virtudes y quedarme con mis defectos a solas.
Me limitaré a no conocerme, a renegar de quién soy.
Vivir siendo yo misma duele mucho,
yo me limito existir.
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