domingo, 22 de diciembre de 2013

"פינגווין"

  El miedo que mora en el vacío de lo inevitable, en un deshielo momentáneo, en una parada de autobús vacía, no sé, moraba donde quisiera, se esparcía por el camino doblando las esquinas, guiando a la incertidumbre a destinos inciertos y ridículos y aún me sorprende reconocerlo ahí, dormido en eso, como si nunca hubiese querido molestarme, como si verdaderamente nunca hubiese llegado a interponerse.
  En cuanto a eso...
Es algo que cuestiona todo lo que en algún momento pudiese haber creído (o ¿querido?), algo que me respalda de manera inexplicable en todas las preguntas que llegué a creer retóricas, algo que me hace sentirme lo suficientemente fuerte.
 No sé si mora en algún punto de mi habitación, o si está de camino en algún autobús, o si se encuentra encaramado a las costuras de un Totoro de crochet, o si asistió alguna de esas noches de estrellas de nailon o quién sabe si tal vez sigue curioseando entre tus sábanas.
Aun no sabiendo donde se encuentra, el miedo no se despierta porque yo sí sé dónde estoy.
A salvo.
פינגווין  
Porque eres el que eres.


martes, 5 de noviembre de 2013

Lumbre

Es algo nuevo, es como si de la nada todo cobrase sentido, como si todo hubiese perdido importancia, como si todo valiese la pena.
Como si hubiese estado gestando ha surgido de entre la tierra, en el momento justo que lo di por perdido, cuando ya no había nada, cuando ya no esperaba nada.
Es extraño, ¿sabes? es como si de alguna forma hubiesen vuelto las sensaciones, como si se hubiese ido el miedo, como si hubiese vuelto a casa.
La ruta a la realidad engulle las líneas de la carretera a demasiada velocidad como para dejar de pensar, aunque en realidad no le temo porque, no sé.
Supongo que hacía demasiado tiempo que no tenía miedo,
y bueno, almendras, polvo de talco, arena y eso que sólo tienes tú,
eso que no tiene nombre porque no lo necesita.

¿Por qué no?

domingo, 13 de octubre de 2013

El otro lado de la calle.

Dejar atrás el capullo, dejar de cerrar las puertas.
A veces nos concentramos tanto en el problema que nos olvidamos de la solución.
Tal vez era más fácil reír que girar la cabeza.

Ya no me arrastro ni repto, estoy lista para volar.

lunes, 26 de agosto de 2013

Hoy.

Cuando la suerte no es suficiente,
cuando todo se desvanece,
y lo aprendido cabe en un cajón,
mientras que los errores rebosan, a pesar de los años, por los ojos.
Cuando el dolor es inevitable,
y lo único que te hace sonreír es el pasado,
cuando ya no quedan ganas,
ni sueños,
ni fuerzas.
Cuando ya nada tiene sentido,
cuando todo sale mal,
a pesar del sudor, de la sangre y las lágrimas.
Cuando no sabes en quién confiar,
cuando no sabes dónde ir,
ni a quién rezar.
Cuando todo se tuerce desafiando tus cálculos,
cuando se desafina la voz por un llanto ahogado,
cuando ya no te quedan fuerzas ni para desafiar por última vez a la suerte,
ni queda sitio para ningún desliz.
Cuando la voz de Johnny Cash cobra fuerza en el altavoz,
y las lágrimas caen sin remedio,
cuando todo lo que amaste se desvanece,
y te fallas a ti mismo por intentan recuperar a aquellos que cambiaron,
cuando no te queda nada,
ni el silencio.